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A la búsqueda de estrategias para hacer del suelo el núcleo de la sostenibilidad agraria

  • El maíz es un cultivo de interés en Castilla y León para el aprovechamiento de sus residuos para la producción de energía por lo que se van a investigar estrategias de manejo para aumentar su sostenibilidad.

  • Los resultados esperados permitirán a Fertinagro Biotech ser más competitiva en momentos como la coyuntura mundial actual de aumento del CO2 ambiental, en gran medida por el uso de insumos minerales.

La búsqueda de estrategias para hacer del suelo el núcleo de la sostenibilidad agraria es uno de los objetivos finales del proyecto "Estrategias de manejo para aumentar la sostenibilidad de monocultivos de maíz para el aprovechamiento energético de la biomasa de paja (SOSMAIZ)" que está desarrollando Fertinagro Biotech, gracias a la ayuda con número de expediente 4/2023-ATI concedida por El Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl). Se trata de un proyecto de investigación consistente en el desarrollo de un doctorado en los ámbitos de conocimiento de la Plataforma de Dinamización de la I+i Agraria y Agroalimentaria y sectores de actividad de I+D de interés estratégico regional.

Castilla y León es la principal comunidad autónoma productora de maíz para grano (35% del volumen nacional), también en términos de superficie ya que se dedican 121.832 ha. Suponiendo un índice de cosecha del 50% para el maíz y un 30% de rastrojo que quedara en la superficie del suelo, se estima una cantidad de rastrojo anual (biomasa de paja) aprovechable de aproximadamente 570,000 T/ año. Por tanto, el maíz es un cultivo de interés en Castilla y León para el aprovechamiento de sus residuos para la producción de energía.

La hipótesis sobre la que se va a investigar es que, en sistemas de monocultivo de maíz con manejo intensivo, la combinación de la aplicación de fertilizantes orgánicos y bioestimulantes y el uso de cultivos cubierta, unido a diferentes tasas de retirada de los residuos, puede mejorar la sostenibilidad ambiental de este tipo de sistemas – aumentando la calidad del suelo y aire – sin penalizar la sostenibilidad productiva y permitiendo además la retirada de la biomasa residual para su utilización como fuente de bioenergía en Castilla y León. Así, el objetivo principal de este proyecto es evaluar el impacto de la aplicación de este planteamiento.

La propuesta es novedosa pues existe una demanda creciente de subproductos agrícolas no aprovechados como es el rastrojo de maíz como materia prima en nuevas cadenas de valor bioindustrial, pero existe una problemática sobre el impacto que este tipo de sistemas pueden tener, principalmente a nivel de calidad de suelo; y actualmente, en condiciones Mediterráneas y en España no hay mucha información disponible sobre prácticas que permitan compensar esa salida del carbono del sistema. Por tanto, este proyecto permitirá generar información novedosa e implementar sistemas de manejo sostenibles.

A su vez se van a incorporar bioestimulantes en el plan de abonado, que nos permitirán llevar a cabo la reducción de unidades fertilizantes con el objetivo de preservar la salud del suelo, es decir su biodiversidad y capacidad de proporcionar servicios ecosistémicos, consiguiendo así una fertilización más eficiente y sostenible con el medio ambiente, en línea con todas las normativas vigentes.

Y es que la agricultura a lo largo de las últimas décadas ha sido uno de las muchas actividades que ha ocasionado cambios significativos en el clima, principalmente por la producción y liberación de gases de efecto invernadero como dióxido de carbono, metano y óxido nítrico. La deforestación y la desertificación, además de los combustibles fósiles, son las mayores fuentes antropogénicas de CO2. La adopción de prácticas adecuadas de manejo del suelo debe ser promovida activamente para compensar las pérdidas mediante la mejora de las entradas de carbono (C) al sistema.

Los resultados esperados se centran en encontrar estrategias para hacer del suelo el núcleo de la sostenibilidad agraria, con servicios ecosistémicos ligados a la productividad y al secuestro de carbono. Para ello, el mantenimiento de parte del rastrojo en el suelo pueden ser una solución idónea.

Dentro de este contexto, el objetivo empresarial de Fertinagro Biotech se centra en conseguir un mayor conocimiento sobre el efecto bioestimulante- nutricional, fuentes minerales u orgánicas de sus planes de abonado sobre el desarrollo del cultivo de maíz y el aprovechamiento de su rastrojo para su uso como combustible. Los resultados esperados permitirán a la compañía ser más competitiva en momentos como la coyuntura mundial actual de aumento del CO2 ambiental, en gran medida por el uso de insumos minerales.

Conseguir datos reales de la huella de carbono con sus planes de fertilización medidos en campo, permitirá a Fertinagro complementar el trabajo llevado a cabo en los últimos años, donde ha conseguido la certificación EPD Process de la huella ambiental de sus productos, dentro de su estrategia de sostenibilidad. El desarrollo del proyecto va a generar nuevo conocimiento que puede ser susceptible de protección y explotación.

Además, este doctorado cumple con la finalidad de las ayudas del Itacyl favoreciendo la captación , el desarrollo de talento investigador, su movilidad dentro del entorno empresarial e investigador para el desarrollo de soluciones de I+D directamente aplicables.

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© Fertinagro Biotech, S.L. | Centro empresarial Galileo. c/ Los Enebros, 74. 44002 Teruel (España)
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